Beso lo sagrado



Respiro hondo.
Estoy en mi ser,
en mi tierra, contigo,
pensándote, experimentándote,
y siguiendo esa estela
que me premia
en la espera,
que es pausada, querida, soberbia.

Creo, vuelvo a creer,
componiendo una visión
que me lleva a reír
de nuevo, otra vez, por siempre,
en un juego que me expone
y me ve como soy,
en mi territorio, internamente.

Está el cielo, mi cielo,
una parte, sí;
se hallan los elementos
de un deseo fugaz y eterno
como la vida misma,
que se acomoda en el hueco
de mi corazón.

Experimento la canción
con la que sueño en la realidad.
Escucho y es
en la misión que nos sobrelleva
por unos segundos que nos aprueban
con anhelos compartidos

Es verdad que a veces,
en momentos de felicidad fungible,
leve, desbordante,
nos olvidamos
de lo que es verdadero y valioso,
pero eso no resta que lo sea.

Hay millones de motivos de alabanza:
unos los digo y otros los callo,
mas, en todo caso, me arrodillo
y te beso
porque todo lo que me proporcionas,
lo que me hace percibirme estelar,
entre entusiasmos atrayentes,
es sagrado.

Juan Tomás Frutos.

No faltan

Juntas las piezas
del destino misterioso
y salimos los dos
con entereza y sabiduría.

No faltan los besos.

Juan T.

Lo justo y necesario

Nos movemos por espacios que son quietud. Nos expresamos con amor. Nos debemos a las travesuras bien intencionadas que nos han de ensalzar en un contexto cotidiano.

Hemos buscado palabras, y en ellas nos hemos hallado. Hay mucha suerte en lo que vivimos. Nos apreciamos.

Nos conquistamos con reservas que nos disponen con la semblanza mayor. Hemos de apostar. Nos incrustamos en el porvenir.

Las peticiones que nos hacemos nos conducen por vericuetos de pasiones que nos liberan. Hemos procurado ser felices, y de veras que lo conseguiremos juntos.

Las premisas se irán cumpliendo, y poco a poco fermentaremos esas dosis de perfección con las que daremos con lo justo y necesario.

Juan TOMÁS FRUTOS.

De nada


Dijo que le diera amor,
y le dio la vida,
que era todo lo que tenía,
y le bastó,
porque no había hallado
vida más auténtica
que esa
en toda su historia.


Desde entonces anduvieron juntos,
y hasta cuanto les faltó alguna cosa
no les faltó de nada.


Juan T.

Vivamos

Vivimos
en ese amor
que nos hace humanos
y marca la diferencia.

Lo mejor
es no saber
que así es.

Vivamos.

Juan T.

Ya estamos caminando

Nos preparamos para ese mundo que nos propone niveles de aceptación perfecta. Nos somos en la amistad. Nos convertimos en claves.




Prestamos emotividad. Hemos agarrado el mundo. Nos alentamos. Hemos separado para juntar. Nos ponemos en marcha.




Nos presentamos con bondades que nos conducen por los mejores sitios. Hemos aprendido a amar. Nos somos.




Colaboramos con el bien con una sentencia de querencias masivas. Nos adecuamos para estar donde debemos. Nos consideramos en paz.




Tenemos presente que somos capaces, y, además, lo demostramos en lo cotidiano. No esperamos: ya estamos caminando.




Juan TOMÁS FRUTOS.

Deseo y dicha

Nos esforzamos
por amor,
y nos acoplamos
con recuerdos nuevos.




Nos insistimos
con coherencia.
El deseo se cumple,
y con él viene la dicha.
Estimar es todo.




Juan T.

Nada más

Sumamos
con un amor
que nos transfiere al mundo,
y en él somos los mejores,
porque nos queremos,
porque no necesitamos nada más.


Juan T.

Todo es



Dibujamos los tesoros con una bondad que nos permite estar donde somos más que oportunidades. Nos haremos vivir.

Cada caso nos enseña con una divisa que hemos de procurar con espacios amplios que nos postularán ante el amor.

Nos prepararemos con una misión que nos hará formarnos para un mar de sensaciones. Somos en la destreza misma.

Hemos de destacar con un arma de pensamiento nuevo. Nos haremos volver: es posible que seamos dichosos en ese regreso.

Las premisas funcionan cuando somos capaces de armarnos de valor. Nos hemos recibido con valentía. Todo es.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Podemos y estamos

Juntamos los criterios
y entendemos que lo que surge
solo puede ser amor.


La radiografía de lo que percibimos
es perfecta.



Juan T.

Podemos y estamos

Nos expresamos con toda la claridad posible, y somos en ese trayecto que nos lleva con una paciencia enorme que nos engancha.




Hemos delegado en ciertos itinerarios que nos proponen estar en el punto ideal. Nos cuajamos de valor. Somos en lo interno.




Nos admitimos con valores que nos permiten volar. Nos preparamos para estar donde sea. Nos hemos de aceptar.




Cultivamos los honores con una previsión ideal. Nos definimos con una presencia que nos destaca lo más óptimo.




Nos relatamos lo que somos y lo que esperamos. Nos hacinamos. Hemos supuesto que podemos estar, y, desde luego, estamos.




Juan TOMÁS FRUTOS.

Radiografía perfecta

Juntamos los criterios
y entendemos que lo que surge
solo puede ser amor.


La radiografía de lo que percibimos
es perfecta.



Juan T.

Nos queremos


Mimemos los días
que nos hacen seguir
con la razón
y con los más ansiosos deseos.




Nos pedimos
un fin cumplido con reformas
y muchos besos.
Los tenemos:
somos afortunados.


Ha llegado el momento de decirlo:
"Nos queremos".




Juan T.

Construyamos


Viajaremos con razones claras que nos lleven hasta el inicio mismo de una era de aficiones varias. Nos hemos de preguntar.




Hagamos caso al corazón con una verdad que nos ha de predicar con ejemplos nuevos. Nos gustamos. Hemos hallado.




Nos acaparamos con reglas de oro que nos han de endulzar con brumas de amor. Sepamos y sellemos los deseos más claves.




Nos hemos de asegurar con una novedad que nos incline hacia el lado de la misión posible. Nos llamaremos.




Hemos de calcular cuanto es. Nos apropiaremos. Nos diremos más, todo, mucho, el todo mismo. Construyamos.




Juan TOMÁS FRUTOS.

Encuentro

Nos hacemos falta
en este nuevo día
en que todo es prescindible
excepto nosotros,
que hemos encontrado
el zapato de cristal
tan largamente buscado.

Nos hacemos vivir
en cada esquina
con un reclamo
que propone destrezas
que pasan por nuestras estampas.

Nos hacemos caso,
y eso nos impele a experimentar
la realidad tal como es.
Somos,
y no precisamos más.
Cuando estamos,
nada falta.

Juan T.

Pasaremos



Juremos eternidad en esta mañana que todo lo aprecia, y que nos hace ser en una nueva versión de regocijos y pensamientos neutros.

Nos hemos de poner a predicar con unas voluntades que nos llevarán donde todo tuvo sentido y volverá a tenerlo.

Nos subiremos al barco emocionado de una verdad que será siempre desde el amor. Nos hemos neutralizado, pero es cuestión de tiempo que no sea así.

Todo lo tendremos en un nuevo espacio. Nos gustamos mucho. Hemos dado con las promesas cumplidas. Nos atenemos a cuanto fue.

Las esculturas son de raíces densas. Nos comprendemos con verdades que lo son. Hemos devuelto la ilusión a esa puerta que se abre. Pasaremos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Libertad y circunstancias



La voluntad se presenta herida por mil costados y por ninguno. Somos en el trayecto que nos aclara qué podemos realizar. Nos preparamos con valentía. Debe ser el momento, el sitio, la hora, todo.

Nos convencemos de los buenos propósitos con esos aires que nos endulzan a la espera de un milagro y medio. La existencia se presenta completa cuando menos lo aguardamos. La lucha ha de ser pacífica.

Nos hemos de alimentar con trigos blandos que nos deben procurar el máximo recorrido. Hemos tallado los elementos que no configuraban lo soñado, y ahora sí está todo listo, tras la briega. Nos detendremos para ver lo que sucede, y analizarlo, claro.

La clarividencia del momento es palpable. Tocamos fondo y forma y somos en la trayectoria que nos invita a seguir con fuerza y dinamismo. Hemos podido con todo, con más, si lo hubiera, y nos abalanzamos ya con referencias y recuerdos que nos hacen experimentar lo cercano a lo óptimo. Aprendemos.

Destacas con entereza el camino por el que nos movernos. Adecuas con flexibilidad la mejor intención, y la haces factible. Hemos tenido suerte de conocerte, de saber de ti, de poderte llevar a nuestro lado por un trecho que nos permite soslayar el umbral que antes nos rompía.

Te doy las gracias por una energía que no habría experimentado de no haberte encontrado. Lo que toca ahora es aprovechar la ocasión. Por eso las vidas son distintas, porque en la libertad de cada uno las circunstancias se trastocan.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Aparece la Naturaleza



Llega el día
con toda la pasión posible.
Es el mar, es la arena,
eres tú, inmensamente bella,
soy yo, por ti...

Es el instante, es la vida,
es el amanecer, lo que luce,
lo que llega,
lo que podría acabar y comenzar
casi al mismo tiempo.

Tenemos suerte
con el paraje, con la suavidad
de la brisa, hoy especial,
que nos surte de efectos únicos
en una estampa suprema.

Nos expresamos
entre la hermosura y la maravilla
con un planteamiento palpable,
cariñoso, impactante,
con reclamos que son experimentos
de deseos por lo absoluto,
perfilado en ti, en este lugar,
a cualquier hora.

Llega la jornada
con una versión insuperable.
Es natural, es completa,
es lo que hay, lo que viene,
lo que fue y será
con un compromiso cierto,
sereno, querido,
por y para ese siempre
que disfrutamos cuando hablamos de amor.

Contemplo la mañana
en este tesoro que es regalo
en un brindis al nuevo ciclo,
que cala hasta el fondo:
me soy y te soy
en la mejor tierra del mundo,
absolutamente entregado.

Me digo que lo soñado
se cumplió:
lo bueno es que es verdad.
Aparece la Naturaleza.

Juan Tomás Frutos.

Rendido

Me encanta el sabor
de la mañana
cuando estás tú, única,
en primera línea.

¡Es como si fuera otro día!
¡Claro que reacciono!:
¡Me rindo ante ti!

Juan T.