Nos recordamos. Hemos abierto los abismos más gustosos, y hemos llegado al
comienzo de una nueva era, que nos comprende.
Los hechos nos permiten conocer cuanto somos y las medidas de unas rosas que
nos aclararán qué podemos desarrollar.
Los determinantes momentos nos explican algunas cosas, ya que todo nos dicen
en unos instantes de pura pasión. Nos trastocamos.
Los resultados nos portan a la verdad que nos incluye donde todo vendrá con
un toque mágico y maestro.
Nos participamos con unos elementos que nos exponen a los registros más
hermosos. Hemos concluido. Ya empezamos a contar. La alegría es la gran nota.
Agradezco. Sigo por esa estela que me previene. Nos explicamos bien. Hemos
hallado muchos motivos. Nos queremos.
Los hallazgos nos llevan por sendas que nos embarcan hacia la vida misma.
Nos hemos sentido. Los hechos nos hacen conocernos.
Los elementos nos condicionan. Hemos dispuesto. Las creencias son múltiples,
y buenas. Hemos razonado.
Vibramos ante lo que sucede. Hemos supuesto. Nos vale. Nos controlamos un
tanto. Hemos leído entre líneas.
Los procesos nos valen con sus descollantes caricias, que nos hacen amar.
Nos sentimos parte del sistema que mejora.
Jugamos para vivirnos. Nos comentamos. Reaccionamos con una intención que
nos lleva donde somos capaces de atendernos.
Nos superamos. Nos sufrimos. Hemos dejado que todo fluya. Nos asaltamos.
Hemos hallado los extremos.
Ganamos y nos reponemos. Hemos hecho caso. Nos estudiamos. Hemos aclamado a
los corazones. Nos guardamos.
Hemos resuelto la vida con más vida. Nos estrechamos con unas intenciones
que nos declaran las virtudes más reactivas.
Nos enganchamos. Cantamos. Hemos sido. Nos volcamos en las experiencias.
Hemos tomado la mejor consideración.
Una y otra vez.
