Refrendo y claves



Respiras fuerte. Notas que la vida te invade. El tono positivo siempre nos lleva por doquier: lo sabes. Repartes lo mejor de ti. El estilo es perfecto. Ganas en la noche que libera.
           
El inicio propone avances. Los cambios nos alzan, y tú lo compruebas. Haces caso de tu corazón, que te lleva por los límites de la mente. Hemos propuesto objetivos flamantes.

Adelantas el paso. Nos miramos. Hay un contacto que nos insiste con notas de amor. Nos mostramos con la voluntad de un entendimiento que nos distingue. Es la pasión la que te traslada.

Rescatas los conceptos que consideras parte de la plenitud. Te despliegas hacia el mar de sensaciones que predicen mejorías constantes.

Resumes, en tu arte, en tu estampa, en tu salutación, en los estadios que recorres, en tu pundonor, en tus espacios, en lo que elucubras y cumples, todo cuanto fue durante años de historia. Eres un modelo para tus ancestros, y, en ese sentido, representas una alta responsabilidad.

Acudes a la llamada de tu corazón con la pasión más entregada. Nos hemos entendido con implicaciones que nos mantendrán en la disposición total.

Eres el refrendo de aquello por lo que apostamos con memoria, con valentía, con ese perfume que nos engancha a lo más preciado. Nos reforzamos en el papel que juegas, que es exponente de seguridad y de estimación del futuro.

Lideras los itinerarios por los que aprendemos tanto y tan bien. Influyes. Nos despejamos con las claves que nos reiteran y subrayan lo que fuimos y lo que volveremos a ser. Eres puro encanto.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Palpamos el nuevo día



Ingieres el día
en un nuevo punto de deseo,
en la proximidad de una misión
que nos declara en amistad permanente.

Estamos ante el amor
de una tierra que nos cría
como a hijos,
que lo somos en el paisaje
que manifiesta la perfección.

El mar nos susurra
sus historias, sus importancias,
lo que fue interesante, lo que nos motiva,
y comenzamos a devorar la pura jornada
con la tranquilidad de quien se percibe
en el cruce que es abrazo
a flora y fauna, a personas y elementos
que provocan el consenso
en una divertida obra
a la que pondremos nombre
con suavidad, sin posesiones,
con toda el alma.

Reducimos los tiempos de espera
y nos introducimos en una etapa
que siempre ha estado ahí.

La positividad nos embarga
con matices y señales de entendimiento.
Nos ocurre, nos sabemos vivos,
y pedimos números que otorguen
calidad y buenos resultados
por encima de la cantidad.

Estamos en mitad de un paraje,
donde el camino, el movimiento,
lo es todo desde la suma del entorno.

Abrimos los espíritus,
y nos intuimos prestos al nuevo día.
Lo palpamos ya.

Juan Tomás Frutos.

Reconocimiento



Reconoces el amor:
regalas la oportunidad
de superar las palabras.
Son los hechos los que cuentan.

Hemos mirado con curiosidad.
Eres la nota más positiva.
Me propicias la continuidad
y la señal para avanzar
con normas que se expanden
con actitudes serenas.
Lo son por ti.

Nos brindamos la fe
en el cariño que es más que un momento.
Nos lucimos.

Hemos triunfado con valentía.
Destacas en la entrega:
rozas y eres en mí.
Hay nervios que crecen:
bailamos con la mejor música.

 Nos reconocemos.
El ambiente, para ello, es el adecuado.

Juan Tomás Frutos.

Multiplicación

Replicas los deseos
con el mejor amor,
que nos asalta
con volúmenes gratos.


Hemos añadido
toda la pasión.
Puede que en el futuro sea,
nuestra vida en común,
esa perfección que no lo es,
pero que así divisamos.


Replicas y multiplico.


Juan T.

Inspiración

Inspiras a la razón:
ésta me lleva
donde tú estás.
Nos extasiamos.

Nos hacemos eco siempre,
y ahí, cuando nos juntamos,
encuentro más inspiración.
Generas un ciclo
que alimenta y conduce
por sendas y parajes
de anhelos básicos e importantes
que imperan y dan
los toques maestros.

Intuyes y damos con ese cariño
que es briega y emoción.
Nos interpretamos
mientras recogemos las mieles
más queridas y estimulantes.

Todo es fruto de la convergencia
de lo objetivo y subjetivo
con planes que iremos haciendo.

Me inspiras.


Juan Tomás Frutos.

Nos despejamos

Nos añadimos al nuevo momento con una prontitud que nos repara. Nos señalamos. Hemos consolidado los espacios.

Nos entendemos con prestaciones de provocaciones que nos definen con una señal que es comprensión en la larga espera que nos permite confiar.

Nos regalamos hechos. Hemos pedido que todo vaya como debe. Nos alargaremos. Hemos instruido los hilos que fueron.

Nos comenzamos con seguridad. Nos provocamos los sueños. Nos fundimos en la verdad que volverá. Nos garantizamos.

Baremamos. Nos preparamos en lo positivo. Nos cuajamos. Nos dirigimos donde debemos. Nos despejamos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Lección y deseo

Cursamos
la mejor lección,
que compartimos,
y con ella seguimos
hasta el deseo más alto,
que de nuevo empezamos.



Juan T.

Nos gozamos

Nos convencemos de los pasos que damos con una voluntad que nos permite seguir hasta el momento más estimulante.



Hemos de consentir en otras estancias, que nos regalarán la mejor parte, lo que somos. Nos pondremos a empezar cada día.



Los frutos de la emoción nos han de dar las ilusiones de quienes vivieron en paz. Volverán a entender algunos estadios.



Los elementos más atractivos nos llevarán por sendas de pureza y de esperanza en la fe de los mayores objetivos, que se cumplirán.



Hemos pedido mucho, y mucho tendremos si sabemos compartirlo. Las premisas son altas. Nos gozamos.



Juan T.

Haces

Construyes la vida
cada día,
a cada paso,
con reglas de oro
que nos premian
con eternidades y besos
de zumos multisabores.

Edificas el mundo
con premios intangibles
que aprendemos a ponderar
con deseos
que son sueños
en cada esquina,
con escalas mayores y menores.

Haces, y soy,
haces que sea,
y somos.

Juan T.

Prestas

Nos vinculamos.

....

Nos añoramos.

...

Pacificamos.

...

Sentimos.

...

Cultivamos.

...

Prestas.

...

Presionas.

Juan T.

La Luna

Es la Luna,
y en ella estás tú,
y contigo, mi deseo,
que se entrega a tu voluntad.



Es la Luna,
que hoy se confunde
con nuestros seres.


Es, eres, soy.



Juan T.

Tiempo

Tómate el tiempo
necesario para entenderme,
para atender mi amor,
para mimarlo,
para aclarar las bases
de conceptos esenciales
que te llevarán a la dicha.


Ante todo, debes vivir
y ser en la realidad fungible
de una Naturaleza
que nos complementa.
Piensa en la relatividad cotidiana.



Hay todo un mundo por descubrir,
y lo sabes,
pero, antes que nada,
tómate tu tiempo para saber de ti.



Juan T.

Volveremos a vernos

Nos preparamos para estar con los conceptos que consideramos básicos. No perdemos, sino que ganamos con el riesgo de lo evitable y querido. Nos hemos de quedar en los puntos cruciales. Nos despertaremos. Nos aplicaremos.



Todo podrá ser entre negativas que nos encenderán con sus gratuidades. Nos hemos de considerar en lo básico y en lo mínimo.



Podrá ser en lo oculto y en cuanto surgirá con noches que nos abarcarán en los días más singulares. Podremos estar donde sea menester.



Nos ayudaremos con normas que se desarrollarán entre conversiones que nos darán una enseñanza merecida. No podremos quedarnos, pero intentaremos aprovechar la experiencia.



Nos necesitaremos en positivo con conocimientos de hidratación mayúscula. Estuvimos la última vez, y volveremos a vernos.



Juan TOMÁS FRUTOS.

Puntos de suprema dicha

Nos implementamos. Nos recordamos. Nos ponemos en los puntos que miden con detenciones que nos aclaman desde el primer instante.



Exploramos y damos soluciones para ayudarnos y ser en la memoria misma. Nos sentimos como en casa, y eso es buena señal. Nos agotamos, y nos preparamos, y nos insertamos en la misión que nos procura lo posible.



Hemos de prepararnos para ser en la voluntad que es invocación a la creencia en la que fuimos. Nos guardamos y nos ponemos donde debemos.



Pensamos en complacencias que nos aclaran hacia donde movernos con elecciones más que entendibles. Nos enseñamos a vivir.



Disfrutamos con papeles que superan las memorias de otras etapas que se fueron. Nos subrayamos los puntos que admiten la suprema dicha.



Juan TOMÁS FRUTOS.

Nos hemos aclarado de nuevo

Pidamos los auténticos tonos con contestaciones que nos han de transportar a la voluntad misma de ser con una enseñanza valiosa. Nos incluiremos donde la caída tiene un encanto especial.



Nos pondremos en el sitio justo, con ideales de dicha, con la jovialidad que nos destaca y previene con conversiones de auténtica pasión.



Nos hemos de presentir con descollantes cristales que nos harán superar los recuerdos de fiestas de antaño que saben a algo de ahora mismo.



Lo mejor nos prepara con diversiones y entretenimientos varios. Nos creamos. Hemos resuelto lo que fue. Nos adelantamos.



Viene cuanto fue justo y preciso con una enseñanza que es apertura y colección con visiones de siempre. Nos hemos aclarado de nuevo.



Juan TOMÁS FRUTOS. 

Sonidos

Suenan los deseos,
que nos transportan y superan.



Les proponemos redobles,
y con ellos vamos,
mientras se alzan
con sus suaves y firmes sonidos.


Son más.



Juan T.

Donde todo

Nos metemos en ese ciclo que supera los instantes mientras vamos en tono de amistad y con gerencias apacibles.



Nos inmiscuimos en el valor de la memoria, que nos atrae y distrae a la par. Nos comunicamos con el momento crucial.



Estamos en esa tentación que nos produce ecos que llevan donde todo admite cuestiones que hemos de considerar básicas.



No nos quedaremos en la parte que fue, ni seremos en mitades ni en frustraciones. Hemos de dar con los puntos que equilibran con virtud.



Podemos poner fragancias en cada esquina, en el umbral de cada puerta, y ser en el trayecto que nos envía a donde todo pudo abrazarnos.



Juan TOMÁS FRUTOS.

Capacidad y brillo


Surge la faz que tanto tiempo hemos perseguido. Nos soñamos y nos somos en el mejor escenario posible, con una tela de algodón que nos propone avances con ansias de independencia. Actúas. Todo marcha de manera extraordinaria. Se han convocado los hados. Hemos podido antes, y volveremos a realizar todo como factible que es.



Nos ganamos: la belleza se consigue con esfuerzo y tesón. Hoy es el día de demostrar  igualmente la experiencia. Nos hemos confeccionado en los ascensos, y, sobre todo, en los fracasos, que todo lo propician. Lo comprobamos.



Gestamos emociones con una gratitud eterna que nos destaca lo razonable de cada cual. Hemos de atender con precisión. Reflexionemos una vez más. Nos engancharemos a los fines que nos aclararán hacia dónde trasladarnos con la premisa de la felicidad inmensa desde el otro lado, con los loables eventos. Consentimos ya, paso a paso. Nos intuimos con reglas de oro que nos plantean salidas hacia la virtud. Nos suavizamos. Es el preámbulo de una flamante era.



Nos ubicamos con frecuentes creencias que nos sanan y liberan sin temores. Nos trasladamos. Reclamamos. No nos cansaremos, y, si lo parece, buscaremos energías donde las haya.



Un reiterado consejo: superemos los temores. Los instantes más genuinos nos han de dar una bolsa de opciones. Encendamos las luces que nos embriagarán para continuar con agradecimientos, el primero de ellos por vivir. Nos emplazaremos en los puntos cruciales. Saldremos en pos de una faena que nos brindará pulcritud y estima.



Tengamos aplomo para afrontar una nueva fase de dicha. Nos encargaremos un nuevo afán, y otro: no aceptaremos los límites. Nos mostraremos el itinerario para hallar la base que se constituye con corazón y destacado brillo.



Descifremos los pareceres y los destinos desde la importancia que poseen y procurando fermentar y dar con los resultados más apetecidos y convenientes. Nos hemos de ayudar a ser en la memoria que nos palpa y otorga una consabida oportunidad con la que descubrir el trigo y separarlo de la paja.



Es otro hito. Nos enseñaremos a vivir, a ser, a interpretar los signos de un destello que nos debe insertar en los elementos puros con unos conceptos maestros. Todo es posible, como subrayamos. Hemos de entender que la capacidad se adquiere y desarrolla ejercitándola.



Juan TOMÁS FRUTOS. 

Pedimos

Abonas
el deseo con amor
en forma de besos y de fragancias
que nos quitan la noche
para devolverla después.




Acompañas
los volúmenes  de la pasión
con la honra más sugerente.




Nos preparamos
con anhelos supremos.


Pedimos mucho, más.




Juan T.

Fortuna



Podrías decirme todo
en esta mañana que supera
el trance de la duda y mejora los deseos.

Es éste el lugar soñado
por quienes no tuvieron nuestra fortuna.
Estamos aquí en sintonía,
superando barreras,
mejorando los resultados de años de historia.

Rozamos la vida
con más vida, y en ella, sí,
nos embarcamos en aventuras abiertas
y positivas, jugosas.

El aire de la juventud
nos roza, nos toca,
y comparte la voluntad en la que somos
pureza y sinceridad.

Hemos hallado respuestas:
nos refrescamos con el nuevo día,
que ampara y da
lo que nosotros mismos le ofrecemos,
pero multiplicado.

La cosecha es hermosa:
nos maravillamos
y encauzamos las bondades
en un escenario único, excepcional.

Cuando aflora la fortuna
y la hacemos avanzar
la dicha es la señal y el baluarte.

Le ponemos a esta situación
un nombre que surge de un punto
del emblemático Mar Menor.
Aquí estamos y aquí seguiremos.

Juan Tomás Frutos.

Lo consigues

Consigues amar
y ser amada;
estás en el cénit
de la emoción,
y eres en ella
con una voluntad
que implica
un norte en el que creer.

Nos proponemos
una causa
que es cariño, quererse, ser,
vivir entre telas jugosas
de consideración y dicha:
avanzamos por un territorio
que nos regala
la parte y el todo.

Gracias por ver lo mejor
y por potenciar también lo mejor de mí.

Lo consigues:
haces que pueda.

Juan Tomás Frutos.