Recreamos el valor con un deseo que nos propone cambios y
aceleradas querencias que nos trasladan a lo mejor de lo mejor.
Nos elevamos a otro lugar. Nos vemos. Nos señalamos con un toque maestro.
Nos reservamos. Hemos aligerado.
Nos tocamos. Hay mucho que contar. Nos superamos. Deseamos un poco de todo.
Nos consentimos. Hemos anotado.
Los hechos corroboran lo mejor de cada cual. No disimulamos. Hemos entendido
que es posible. Nos construimos.
Hemos consolidado la raíz más profunda. Nos hablamos. Hemos hallado mucho
que compartir. Nos inspiramos.
Nos vale. Nos ofrecemos al pensamiento más florido. Hemos generado buenos
hábitos. Nos cobramos.
Nos hechizamos con brillos que nos conducen por doquier con una bruma que
nos impulsa hacia el futuro. Somos en la máxima inteligencia.
Nos creemos. Hemos reservado los buenos ánimos para lo que ha de venir,
donde nos veremos con justicias nada relativas. Hemos sacado las premisas más
hermosas.
Nos reprendemos con un activo gusto. Vamos creciendo. Los hechos
son los que son. Nos ocupamos. Hemos sido.
Nos encontramos. Nos amamos. Nos ayudamos a hallar las bases que nos
colocarán con la mejor altura. Miramos.
Me mantengo en lo que soy, en lo que puedo, con las razones de una voluntad
que nos permite casi todo. Nos enganchamos al amor.
Hemos resuelto dudas. Nos convenimos. Hemos hallado muchos motivos. Nos
rescatamos. Nos dedicamos más tiempo.
Los instantes de siempre son un poco más queridos. Nos alimentamos. Hemos
hecho caso al destino, marcado por el corazón.
Nos fugamos para encontrarnos. Hemos resuelto algunas interpretaciones, que
nos llevaban por sitios variopintos.
Recogemos velas, y nos vemos en otro instante, en otro emplazamiento, con
los aires de una juventud que nos regala querencias.
Nos recreamos en una virtud generosa. Nos regalamos bondad. Hemos hallado
muchos motivos. Nos disponemos.
Gestamos. Nos vanagloriamos. Hemos topado con las amistades más hondas. Nos
combustionamos. Hemos tomado lo mejor.
Nos suponemos. Hemos acordado muchas cuestiones que consideramos básicas.
Nos apostamos. Quintuplicamos.
Los conceptos nos llevan por doquier. Hemos aspirado. Hay buenas
perspectivas. Nos superamos. Los deseos suman.
Vertebramos. Hemos explicado. Los divertimentos nos transportan hasta el
inicio. Nos subimos a la cima. Nos sentamos. Todo irá bien.
Me sorprendes con unos gustos que distraen en los instantes de más pasión.
Nos damos muchas razones. Nos seguimos.
Prestamos emotividad para continuar por los parámetros que nos incluyen en
los mejores sitios. Hemos dado regularidades.
Los hechos nos invitan a continuar por los mismos lares. Nos inclinamos de
nuevo. Hemos hallado numerosos motivos.
Nos explicamos lo que merece la pena con un trasiego de ideas que nos
exploran de manera continua. Hemos sugerido.
Los apaños de siempre nos endulzan la existencia con una regularidad que nos
quita una parte de cuanto fuimos. Volvemos.
Modificas lo que podremos hacer en un instante reciclado que nos regula con
noches y deseos más que nuevos. Nos movemos.
Cambiamos las posturas de antaño por una norma que puede ser de oro.
Nos regulamos. Entregamos los vacíos para ser mejores.
Nos las apañamos con el paso de un tiempo que nos consuela. Hemos predicado
con trigos diversos. Nos entretenemos.
Los momentos nos adquieren con sus sintonías plácidas. Nos damos buenas
palabras. Hemos llegado con las cosechas de antaño.
Nos influenciamos en positivo. Hemos de ver las cautelas con la voluntad
debida, que nos apañará. Nos embarcamos en una fructífera aventura.
Entrelazamos ese equilibrio que nos presupone en camino hacia la felicidad.
Nos presentamos a ella de vez en cuanto, y, entonces, sentimos que nos hemos
dicho todo.
Con esa óptica, le pregunto a un niño qué es el toreo. Lo hago en mitad de una fiesta flamenca. Me contesta, pese a
su edad, con una aseveración sorprendente: "gala y pasión". Ante mi cara sorprendida, como si faltara
algo, me añade: "Bueno, también es riesgo".
Si uno lo piensa, es así. Incluso podríamos corroborar que todo funciona
cuando se dan estos ingredientes, algo similar a lo que sucede en la historia
cotidiana, que lo es si nos divertimos, si nos enamoramos, y si nos exponemos.
Lo que me produjo, en esa situación, perplejidad al principio lo
entendí inmediatamente después. Pensaba que era extraño que alguien tan
joven lo tuviera tan claro. Y con seguridad lo tenía porque en su contexto
todo era perceptible desde la perspectiva de la integración de unas artes que a
otros les parecen extravagantes o rechazables por desconocidas o por advertidas
a medias, que siempre son verdades cuestionables.
La educación es, en esto y en cada faceta, fundamental. No hablo de
adoctrinamiento, sino de acercamientos, de saber para compartir, para ser
solidarios, para entender sinceramente. En las contemplaciones cotidianas la
virtud viene de empatizar con los demás.
Termino con las palabras de un poeta:
"Nos dejamos ir. Nos embellecemos. Hemos resaltado lo mejor. Nos
involucramos en el amor, y eso sí que nos hace caminar en libertad". Como
este niño, claro.
El alba nos ha regalado hasta ahora esos rayos de esperanza que ahora tenemos que optimizar nosotros. Nos hemos de unir a las ocasiones más queridas. Somos muy capaces. Es cuestión de proponérselo.
Miro al cielo. Veo los sonidos de los espíritus que siempre nos acompañan en forma de universales pacientes. Amamos hasta las condiciones más ignotas. Las garantías no son buenas, y por eso no las perseguimos. Será lo que tenga que ser, pero, en todo caso, ayudaremos a la jornada para que cada segundo tenga su planteamiento adecuado. Lo hemos de procurar.
Es sabroso el panorama. Tomemos las porciones que nos corresponden. Será divertido, y probablemente hasta aprendamos. No debemos pedir más. No obstante, ocurra lo que ocurra estemos preparados para improvisar.
Juan Tomás Frutos.
Nos hemos enseñado de una manera crucial. Nos traspasamos. Nos hemos ganado.
Nos superamos. Nos formamos.
Nos proponemos. Sacamos. Todo va siendo. Nos aproximamos con recuerdos que
fueron en un ordenamiento sustancial.
Nos quedamos en el sitio. Nos prestamos con unos intereses que nos conducen
por doquier. Nos vislumbramos.
Nos aumentamos. Nos soportamos. Nos emplazamos con una salubridad que nos
vale. Hemos añadido espacios.
Nos postulamos con una recreación que nos implica con relatividades. Hemos
encontrado. Todo es. Nos reunimos.
Nos soñamos en una era que nos previene de lo que ha de suceder. Nos
embarcamos en una misión que todo lo hace posible.
Nos hemos de llegar con intereses creados en una etapa que nos dignificará.
Nos subimos a la cima mayor.
Nos conformamos. Hemos adecuado los discursos. Podemos con todo. Nos hemos
elevado. Nos quedamos donde debemos.
La vida es un poco de todo. Nos consideramos. Hemos dado con las palabras
más bonicas. Nos endulzamos.
Los compromisos nos introducen en un mejor concepto de vida. Hemos resuelto.
Nos suplicamos. Las cuestiones básicas funcionan.
Dibujamos los momentos más honrosos con una voluntad que nos lleva donde
somos con todo el carisma.
Nos doblamos para vernos donde hay amistad y algo más. Nos quedamos en otro
lugar. Nos prestamos. Hemos dado con los motivos. Nos implicamos.
Salimos. Nos importamos. Hay futuro. Nos comprometemos. Hemos sacado
adelante lo mejor. Nos involucramos.
Nos confiamos. Hemos diluido algunas creencias. Nos comentamos. Nos
solucionamos casi todo. Nos debemos.
Saldamos cuentas. Hemos aprendido varias lecciones. Nos hemos enseñado a
amar. Nos secuenciamos. Vamos bien.
Restauramos los buenos propósitos con unos aires que nos convocan a la
juventud más eterna. Nos dejamos ir.
Nos hemos de indicar una libertad que nos deberá llevar donde fuimos.
Consultamos. Hemos aplicado remedios.
Nos airemos. Nos decimos. Nos llenamos de ansias. Nos dejamos estar. Nos
movemos. Explicamos casi todo.
Los comentarios nos incluyen en óptimas salidas, y somos en la voluntad
misma. Nos dejamos estar. Nos vale.
Los hechos nos implican en la voluntad de un cambio para mejor. Nos
recordamos con intereses más que creíbles.
Vamos a repararnos. Nos hemos enseñado. Nos gustamos con una implementación
que nos recrea en gustos y anhelos.
Nos hemos llamado la atención con una devoción que nos importa. Hemos
hallado varios ideales. Nos enredamos.
Las posturas nos llevan muy lejos. Nos tomamos en serio. Nos somos. Hemos
reservado motivaciones. Nos aclaramos.
Nos suponemos. Hemos consultado. Los hechos siguen ahí. Nos alcanzamos.
Hemos preparado todo. Nos estiramos.
Los lances de antaño nos refrendan. Nos quitamos algunos nervios. Nos
mostramos felices. Lo estamos por estar juntos.
Nos favorecemos con un coste que nos debe servir de experiencia. Nos ponemos
a sumar. Hemos hallado motivos.
Nos enganchamos a los modos que son uniformidades con unas normas de oro que
han de añadir los espacios de antaño. Nos ponemos a jugar.
Los anhelos nos sirven para contribuir a los espacios más largos, a los
precisos, a los que nos permiten consultar lo que ha de venir.
Los aspectos más comprometidos nos han de ayudar a ser personas, que es lo
prioritario. Hemos asociado buenos conceptos.
Los años pasan. Nos convencen de cosas que antes no aportaron nada. Ahora
nos presentan resultados apetecibles, provechosos. Es bueno que así sea.
Prevaleces en una nueva realidad, que nos distingue de la mejor manera. Nos
elevamos. Hemos sido en otra trayectoria.
Los elementos de siempre nos conducen por doquier. Hemos resaltado.
Relevamos. Nos comprendemos.
Nos atendemos con las reglas básicas, que funcionan. Hemos tomado en
consideración lo que nos vale la pena.
Nos atesoramos con normas que inducen a pensar en positivo. Viajamos. Hemos
hallado buenos motivos.
Nos gustamos y complacemos con los anhelos que nos incluyen donde hay
merecimientos tiernos. Nos convencemos, y seguimos.
Representamos mucho amor. Nos agotamos con varias esperas que nos controlan. Hemos adecuado muchos pensamientos.
Nos alimentamos con gozo. Nos quitamos las sombras. Hemos reservado muchas creencias en lo que fuimos.
Nos impresionamos con un placer sugerente. Hemos llamado la atención. Nos rescatamos. Nos aliviamos.
Los hechos son los que son. Hemos amoldado lo que fue necesario. Nos presentamos en otra etapa. Nos implementamos.
Los eventos se van sucediendo. Las demostraciones nos conducen muy cerca. Nos sumamos al viento. Pensamos.
Juan TOMÁS FRUTOS.
Nos tomamos a imagen y semejanza con una voluntad que une lo mejor de cada cual. Nos añoramos. Hemos dado más.
Los hechos nos permiten acompañar lo mejor de cada cual. Nos hablamos con una sintonía casi perfecta.
Nos acercamos a los eventos que consideramos básicos. Vamos ganando. Nos suponemos. Nos dejamos seguir en una pequeña esquina.
Nos decantamos. Todo marcha. Nos amansamos. Los curiosos instantes de antaño se reciclan con toda la paz posible.
Seguimos hacia ese portal donde nos fundimos con el respeto máximo. Hemos ganado. Siempre lo hacemos. La vida sigue su curso.
Juan TOMÁS FRUTOS.
